Personas en burnout intentan meditar para calmar la mente, pero descubren que en lugar de relajarse, se sienten más inquietas, frustradas o incluso ansiosas. Este artículo explica por qué la meditación no siempre funciona cuando el sistema nervioso está desregulado y cómo, en estos casos, el cuerpo necesita primero procesos de regulación somática antes de poder entrar en estados de calma.